sábado, 10 de junio de 2017

Hermenéutica Bíblica


 HERMENÉUTICA BÍBLICA

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"Dios desea que usted le diga NO al mundo, basándose en su fe en Él. Cuando usted les habla de Cristo a los demás, siente una extraordinaria sensación de poder. Ya usted no depende por completo de las circunstancias para que Dios le dé lecciones. En su lugar, usted depende directamente de Él mediante Su palabra. Usted tiene un renovado entusiasmo en su relación con Dios, porque ha aprendido a escuchar cuando Él le habla por Su Palabra.

Cuando vemos un ejemplar de la Biblia, nos asaltan dos inquietudes: La primera, el deseo de profundizar en su mensaje y de qué manera puede arrojarnos luces para nosotros hoy, y la segunda: ¿Es en verdad un libro complejo, lleno de misterios y difícil de entender como nos dijeron los abuelos?

Esa idea me da vueltas una y otra vez, porque interpreta la perspectiva que pueden tener infinidad de personas hoy día. Pero sumo algo más: La preocupación respecto a cuánto tiempo pasamos frente a las Escrituras quienes ejercemos algún grado de liderazgo.

Aparta un tiempo cada día para leerla. A medida que lees tu Biblia, pídele al Señor que use lo que lees para aumentar tu fe. Cada vez que la abras haz esta confesión: "Creo que lo que está escrito aquí, es cierto, porque Dios dice que es cierto y eso es suficiente

Es esencial que pasemos tiempo en oración, pero también delante de la Presencia de Aquél que produce en nuestras vidas transformación y crecimiento personal y espiritual.

¿POR QUÉ SE DEBE ESTUDIAR HERMENÉUTICA?

Producto del pecado, el hombre por si esta incapacitado de entender de manera correcta el sentido de la Palabra de Dios. Por esta razón el un requisito indispensable él haber experimentado el nuevo nacimiento que permite que todo discípulo tenga la menta de Cristo, esto es la capacidad de entender lo que Dios ha revelado en su Palabra escrita.

Sin embargo, a pesar de esta capacidad, todo discípulo es como un niño respecto a las verdades espirituales, por lo que necesita de herramientas que le permitan entender de manera correcta, el sentido y mensaje de la Palabra de Dios.

También es importante señalar que todo discípulo viene de un trasfondo religioso, es decir, una formación de conceptos e ideas acerca de Dios y de todo lo relacionado a la fe. Por esta razón es necesario que tenga las herramientas para poder por si encontrar aquellas verdades que están reveladas en la Biblia.
Todo discípulo necesita crecer espiritualmente y el único alimento espiritual que permite un sano crecimiento es el estudio de la Palabra de Dios Mateo 4:4.
El discípulo necesita reconocer que ciertas áreas de su vida debe corregirse, por lo que es necesario entender correctamente los principios bíblicos, para que de esta manera los aplique a su vida cotidiana.
Todo discípulo debe buscar el ayudar a otros.

Las Escrituras demandan el uso de herramientas apropiadas para su correcta interpretación: Entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para su propia perdición2 Pedro 3:16.

Para agradar a Dios por medio de la obediencia voluntaria que es la mayor muestra de amor a Dios. Es imposible amar a quien no se conoce. Y la manera de conocer a Dios es por medio del estudio de la Palabra de Dios. De allí la importancia de tener las herramientas.

Es importante entender que en la Palabra de Dios existen una serie de situaciones que necesitan una explicación adecuada, sin las cuales es imposible entender el mensaje y su correcta aplicación.

CUALIDADES NECESARIAS PARA EL ESTUDIO HERMENÉUTICO

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1. CUALIDADES ESPIRITUALES: Las cosas espirituales deben ser entendidas espiritualmente. Como la Biblia es “Espíritu y vida” entonces, cualquier persona que quiera interpretarla debe acercarse a ella poseyendo una serie de cualidades espirituales mínimas, como:

Haber experimentado el nuevo nacimiento. Juan 3:3, 5 “El que naciere de nuevo no puede ver... entrar en el reino de Dios” Para poder disfrutar de los derechos del reino de Dios, entre ellos el entendimiento de las Escrituras es indispensable haber tenido la experiencia de nacer de nuevo.

Un profundo amor a la Palabra de Dios. Quien no ama lo que estudia no aprende lo que debe. Salmos 119:97, 165. Implica amar la verdad de Dios y desearla como lo más importante en la vida del creyente 1 Pedro 2:2 “Desead... la leche espiritual...”

Un espíritu respetuoso de la Palabra de Dios. Isaías 66:2 “Pero mirare a aquel que es pobre y humilde de espíritu y que tiembla a mi palabra”
Un espíritu imparcial. Jamás se debe acercarse a la Escritura con pensamientos preconcebidos, queriendo que diga lo que uno quiere que diga. Esta actitud es llamada hacer “EISEGESIS”. Esto consiste en sacar o deducir de un texto la información que realmente no esta en el mismo. Como aceptar lo que la Palabra dice por encima de nuestras consideraciones personales.

Un espíritu prudente. El estudio de la Palabra de Dios ha sido comparada a la labor de un minero, que explora un lugar con paciencia a fin de poder encontrar la veta que le produzca la satisfacción del trabajo realizado. Por consiguiente, es necesario que el estudiante de la Biblia no se desespere, que no se apresure ni abandone la labor realizada. El término “Escudriñar las Escrituras” demandan de por si un arduo y paciente trabajo.

2. CUALIDADES ACADEMICAS: Uno de los problemas con algunos creyentes, es el rechazo a la capacitación académica, pensando que esta disminuye la dependencia de Dios. Sin embargo, es necesario entender la necesidad de lo académico como herramientas de apoyo. Existen aspectos en la Palabra de Dios que requieren el uso de las ciencias auxiliares para captar y entender el sentido y significado del pasaje estudiado.

3. CUALIDADES INTELECTUALES: Todo Estudiante de la Palabra de Dios debe tener una mente abierta y dispuesta a escuchar lo que Dios dice en Su Palabra.
Considerando que la hermenéutica es una herramienta de trabajo para la interpretación sana y coherente del texto bíblico, es necesario tener la capacidad para aplicar de manera correcta los principios y normas básicas de esta ciencia del estudio de la Palabra de Dios.

Unas cualidades necesarias es la capacidad de análisis, síntesis, la de evaluación de los hechos etc.

HERRAMIENTAS PARA EL ESTUDIO HERMENÉUTICO

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Como la hermenéutica es una ciencia social, es indispensable contar con una serie mínima de herramientas para poder desarrollar una correcta y adecuada interpretación del texto
.
Es indispensable señalar que estas son HERRAMIENTAS, por lo tanto no se debe considerar como si fuera la razón de ser del estudio hermenéutica, pues un error común en el cual pueden caer quien se inicia en el estudio de la Palabra, es el de confiar más de la cuenta en las herramientas que en la obra iluminadora del Espíritu Santo.

Es necesario señalar que por un afán de espiritualidad, se rechace todo tipo de herramientas, bajo pretexto que el “Espíritu me enseña todo lo que debe de saber” Ambas posiciones son erradas y pueden producir distorsiones en el estudio de la Palabra.

El material mínimo de todo estudiante bíblico es:
 Un comentario de la Biblia. Para iniciar, puede ser un comentario de toda la Biblia en uno a dos tomos.

 Concordancia breve de la Biblia.

  Diversas versiones de la Biblia

REGLAS HERMENÉUTICAS

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Regla no 1 de hermenéutica es preciso, en cuanto sea posible, tomar las palabras en su sentido y usual y ordinario.

Cada escritor bíblico escribió́ en medio de una cultura especifica con el propósito que las personas comprendan el mensaje presentado. Por esta razón, estos escritores usaron el lenguaje común y corriente, es decir, usaron palabras conocidas y de fácil comprensión.

Esto implica que el significado usual y ordinario de una palabra es el significado usual y ordinario. Ejemplo: Río significa río, caballo significa caballo etc.

No significa que se debe interpretar literalmente cada palabra de la Biblia.

Regla no 2 de hermenéutica, es preciso tomar las palabras en el sentido que indica el conjunto de la frase del texto .Este principio deriva del anterior de manera lógica.
Toda palabra de la Biblia está inmersa en un contexto inmediato que es el propio texto.

Por consiguiente el sentido de la palabra está determinado por el pensamiento que el autor se propone comunicar. De allí́ que es necesario e indispensable determinar cuál es la idea o pensamiento del texto y de acuerdo a este pensamiento determinar el sentido de las palabras que componen el texto en referencia.

Implica que no se debe dar un solo sentido general a una palabra, pues esta pude tener otros sentidos que están determinados por el pensamiento que comunica el autor.

Pautas básicas para determinar el propósito del autor.

Regla no 3 de hermenéutica es necesario considerar el contexto del pasaje

El contexto son los versículos que antes y después del texto que se estudia. Ellos pueden ser:

1 Contexto inmediato: Son los versículos que rodean de modo inmediato al texto que se estudia. 2.2 Contexto mediato: son los capítulos que rodean al capítulo donde está el versículo que se está estudiando.

2. Contexto testamentario. En que testamento esta el texto que se estudia.

Regla no 4 de hermenéutica todo pasaje bíblico debe ser interpretado a la luz de los pasajes paralelos

Los pasajes son aquellos textos bíblicos que tratan del mismo tema o incidente.
Los pasajes paralelos debe ser interpretado da la luz del otro. De manera general, el pasaje paralelo complementa, explica o aclara el sentido y significado del pasaje que se esta estudiando.

Existen varios tipos de pasajes paralelos, los más importantes son:

1.  Paralelos aparentes: Cuando las palabras o fraseología son    iguales.

2. Paralelos reales: Estos son aquellos pasajes donde existe similitud en la fraseología y conceptos o el contenido es el mismo. Ejemplos.

3. Paralelos de palabras: Es cuando en otros textos se encuentra la misma palabra frase que.
 
4. Paralelos de ideas: Es cuando en otros textos se encuentra la misma idea, aunque no se usen las mismas palabras. Permite tener una idea completa y exacta de lo que enseña la Palabra de Dios respecto a un asunto o texto determinado Ejemplos.

5. Paralelos de enseñanzas generales: Son los pasajes                paralelos que tratan sobre una misma enseñanza general.

6. Paralelos históricos: Son los pasajes que se refieren a un solo evento histórico.

7 Paralelos biográficos. Son los pasajes paralelos que se refieren a un personaje.

Regla no 5 de hermenéutica principios de armonía. Todo pasaje debe ser interpretado de acuerdo a la enseñanza general de la palabra de Dios.

La Palabra de Dios es una unidad de pensamiento, aunque tiene diversidad de temas, todos ellos están en perfecto, completa y total armonía.
Implica que no se debe tomar un texto, pasaje o porción de la Biblia para afirmar una doctrina, enseñanza o práctica que se encuentre en contrasentido con el total de la Escritura.

Regla no 6 de hermenéutica revisar la gramática básica del texto, en lo posible, en su lenguas originales.

La Biblia ha sido escrita respetando las leyes gramaticales de los idiomas en que fueron escritas. Sea el hebreo o griego, los idiomas tienen su propia gramática distintiva. Por esta razón es valioso el estudio de la gramática en sus idiomas originales.

En el caso de no poder estudiar gramáticas originales, es valioso el estudio de la gramática española, que ha adaptado en sus formas, las formas típicas de los idiomas originales. Lógicamente con todas las limitaciones propias de una traducción. De allí́, que es importante considerar el estudio básico de la gramática española básica para poder entender de una mejor manera el mensaje bíblico.

Para efectos del presente estudio se tomara en cuenta: Los signos de puntuación, las conjunciones, los gerundios y los participios, que son los términos gramaticales de mayor uso en las Biblias españolas.

Los signos de puntuación: Son los signos que se usan para separar las partes de un discurso, a fin de darle lógica y coherencia. Por medio de los signos se clarifican los conceptos y dan sentido a la oración. Ejemplo: No es lo mismo leer “No vino” que “No, vino” El primero es una negación de una acción, la segunda es afirmación de la misma acción. ¿Qué es lo que diferencia una de otra? El uso de un signo de puntuación. Los principales signos de puntuación son:

1 La coma. Es el signo que indica una pausa breve en el discurso.

2 El punto y coma. Es el signo que indica una mayor pausa en el discurso, de manera general indica una ampliación del pensamiento previo.

3 Los dos puntos. Este signo es usado apra separar las expresiones que explican, resumen o comprueben una parte de la oración.

4 El punto. Signo que señala una separación mayor del discurso. Se usa para introducir un nuevo pensamiento o aclaración a lo antedicho, también puede preparar al lector hacia la frase siguiente.

5. Los paréntesis. Es el signo usado para intercalar un pensamiento complementario, explicativo o que no tiene relación con el todo de la oración.

6. Las conjunciones. Es la palabra invariable que cumple la función de establecer una relación gramatical y lógica entre palabras, frases u oraciones que componen un texto bíblico. Las conjunciones no unen palabras de manera indiscriminada sino que establece entre las partes de la oración un proceso lógico y entendible.

regla no 7 de hermenéutica principios de la distinción: distinguir las realidades como dios lo hace.

1.    Uno de los problemas más comunes al estudiar la Palabra de Dios es el de confundir las cosas, dándoles a unas el sentido e interpretación que pertenecen a otra.

2.    Distinción entre las criaturas de Dios y los hijos de Dios. Todos los seres vivos son criaturas de Dios, porque Dios las creo para si. Sin embargo, solo aquellos que han establecido una relación personal con Él por medio de Jesucristo son hijos de Dios. Hechos 17:26-29 Juan 1:12; Gálatas 3:26.


3.    Distinción entre la posición del discípulo ante Dios y su conducta cotidiana. La posición tiene que ver con lo que es el discípulo de manera permanente delante de Dios por la obra de gracia. Esta posición es invariable e indestructible. Efesios 1:6. Esta posición depende de la perfecta obra de Jesús. El andar del creyente o conducta tiene que ver con que si el discípulo anda en la carne o en el espíritu.

4.    Distinción entre salvación y recompensas. La salvación es un regalo gratitud dado a todos los pecadores que se arrepienten y reconocen a Jesús como el Señor de sus vidas. Lucas 19:10; 5:32. Ningún pecador recibe recompensas por las buenas obras que realice Isaías 64:6. Esto quiere decir que ningún pecador puede ganar una recompensa. Sin embargo, los discípulos reciben recompensas, que son la retribución divina por las obras hechas para Dios. Efesios 2:8, 9; 1 Corintios 3: 12-14. La salvación es una posición real al presente, las recompensas son una realidad futura. La salvación no puede perderse mientras que las recompensas se pueden perder.


5.    Distinción entre judíos, iglesia y gentiles. 1 Corintios 10:32.
6.1 Los judíos sin el pueblo descendientes directos de Abraham, Isaac y Jacob por la carne.


Regla no 8 de hermenéutica principios de la centralidad de cristo.

Este principio declara que Jesucristo es el tema central de toda la Biblia y que se hallan enseñanzas de Él en todos los libros de la Biblia.

Los estudiosos judíos dividían el Antiguo Testamento en tres grandes divisiones Lucas 24:44, Cristo afirmo que cada uno de estos hablaban de Él.


Regla no 9 de hermenéutica principios de doble referencia.

EL principio de doble referencia declara que un pasaje puede referirse a una persona, una cosa o un evento primario y a la vez a una persona, una cosa o evento secundario.

Regla no 10 de hermenéutica principio de la primera mención.

Este principio enseña que la primera mención de un tema, asunto o persona da la clave para entenderlo en el resto de la Palabra de Dios. De allí́ que podemos entender un tema, asunto o personaje al revisar con cuidado la primera mención de tal tema. Esto es, la primera mención es clave para entender el tema, asunto o persona.

Regla no 11 de hermenéutica principio del intervalo.

Este principio afirma que en ciertos pasajes se mencionan dos eventos que están separados por un largo intervalo, que no está mencionado. No entender este principio determina que se interpreten dos sucesos o acontecimientos como simultáneos o sucesivos, cuando en realidad existe un periodo de tiempo entre los dos.

principales características de los verbos griegos: las principales son:

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Tiempo, Voz, Modo.

TIEMPO: Señala el tiempo y el tipo de acción realizada.

Voz. Muestra la relación del sujeto con la acción.

Modo. Muestra cómo se relacionaba la acción a la realidad, desde el punto de vista del que habla.

PARA UN CONOCIMIENTO MÁS PROFUNDO SOBRE LA HERMENEÚTICA LES FACILITO CINCO LECCIONES BIBLICAS

Lección 1: acercarnos al texto bíblico: una maravillosa aventura

Si hay una idea equivocada que ha tenido el ser humano por muchos años, es que leer la Biblia resulta aburridor y es propio de los intelectuales los religiosos o de aquellos que desean ampliar su horizonte de conocimiento. ¡Tremendo error! Acercarnos a las Escrituras es algo apasionante, una aventura sin parangón a través de loa cual entramos en contacto directo con el mensaje de Dios para nosotros hoy.
¿Cómo podemos disfrutar, entonces, el abrir las páginas de su ejemplar de la Biblia y sacarle el mejor provecho? La respuesta es sencilla: quitando de en medio de nosotros todo paradigma.

Tres pilares para acercarnos a la biblia

Aproximación. Es el paso más elemental. Comenzamos a leer sin ninguna pretensión. Quizá como alguien que abre las páginas de un periódico y desea enterarse de las últimas noticias. Hágalo usted: simplemente comience a leer. En una primera exploración no tiene que sacar grandes conclusiones, simplemente leer.

2. Interpretación. Una vez haya hecho la Aproximación al texto, procedemos a un segundo nivel, sencillo pero enriquecedor para nosotros: la Interpretación. Procuramos descubrir qué está diciendo Dios, a quién o quiénes y qué enseñanza representa—no solo para los destinatarios originales sino para los lectores de todos los tiempos.
Si tiene a mano una libreta de notas, tome apuntes de aquellos aspectos que le llaman poderosamente la atención. Prepárese para anotar pero también para subrayar o tachar. La Interpretación debe ser sencilla, pero a la vez, una herramienta para tratar de sacar lo más relevante, incluso, lo que llama su atención.

3. Aplicación. Es el tercer paso, el más sencillo pero a la vez, el más apasionante. ¿La razón? Es el momento en el que usted descubre qué significa ese mensaje para usted, y de qué manera llevarlo a la práctica en su cotidianidad.
La Aplicación de la enseñanza bíblica nos lleva a remplazar los viejos patrones de vida (cf. Romanos 12:2) para dar lugar a nuevos cimientos, rodeados de principios y valores que nos permiten una vida plena, pero además, mejorar la calidad en la relación con otras personas. En esencia aplicar las pautas bíblicas tiene implícita transformación individual y colectiva.

¿Qué nos impide una buena interpretación?

Aun cuando se trata de unos procesos sencillos, el acercarnos a las Escrituras presenta obstáculos ya que todos nosotros tenemos un entorno cultural, religioso, social y hasta político que se constituye en el "filtro" que aplicamos a todo cuanto aprendemos diariamente.
En nuestras vidas al aproximarnos a la Biblia influyen los prejuicios, lo que culturalmente hemos aprendido, la concepción que nos inculcaron sobre religión, entre otros aspectos.

Estas "cargas" que llevamos a cuestas nos llevan a dos interpretaciones de la Biblia: una de carácter subjetiva, es decir influenciada por los factores que acabamos de citar, y otra objetiva, cuando nos despojamos de creencias preconcebidos y buscamos lo que realmente Dios quiso enseñar a su pueblo en la época en la que se escribieron los textos, y lo que nos enseña hoy.

Dios, el autor de las escrituras

Aunque se transmitió el mensaje a través de seres humanos, proclives a fallar como usted o como yo, quien inspiró el mensaje fue Dios mismo (2 Timoteo 3:16, 17). No es algo que una persona desocupada se inventó de buenas a primeras, sino que constituye en esencia la revelación del Padre a Su pueblo (Gálatas 1:11, 12).

Si tenemos una clara comprensión de este asunto, entraremos a un análisis Escritural generalmente adoptando un método sencillo de estudio sistemático, pero con mucha expectación porque nos acercamos es a la voz escrita de Dios.
Tenga presente que no es lo que yo quiera que diga la Biblia sino lo que Dios nos dice a través de la Biblia.



Tres principios para una buena interpretación

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Si deseamos una buena interpretación bíblica es importante que, una vez estamos leyendo un pasaje, nos formulemos tres interrogantes:

¿Qué dice Dios en el pasaje? No es lo que creemos, sino lo que dice Dios. Por ese motivo es importante tener a mano una libreta de notas de tal manera que podamos hacer los apuntes que consideremos oportunos.

2. ¿Qué enseña Dios en este pasaje? Toda Escritura tiene un mensaje. De hecho desde el momento en que nuestro amado Padre celestial la concibió en su corazón para transmitírsela a uno de sus siervos, tenía definido el objetivo, lo que quería alcanzar.
Recuerde que el Señor tenía unos destinatarios iniciales del texto, pero usted y yo somos hoy los destinatarios finales de la enseñanza.

3. ¿Cómo se aplica esta enseñanza del pasaje en mi vida? Recuerde que al reconocer que la Biblia es la voz escrita de Dios, procuramos que la enseñanza toque también nuestros corazones y se constituya en valiosa herramienta para el crecimiento en todas las áreas de nuestra vida.

Lección 2: adentrándonos en aguas profundas: de la interpretación al análisis

Imagino que está dando los primeros pasos orientados a una aproximación objetiva al texto bíblico. Recuerde, es la Interpretación. Ahora, sumemos otros tres elementos que son esenciales, y los cuales explicaremos con detenimiento:
                                                  

Léalos de nuevo. Son tres pilares que, en adelante, debe aplicar cada vez que se acerque a un pasaje bíblico, trátese de un capítulo, una selección de versículos o, incluso, un solo versículo. Cuando lo hacemos, abrimos nuestro ser para que el texto de las Escrituras deje de ser letra muerta y se convierta en algo vivo, real para nuestra vida cristiana.

1. Información: Parto de la base que usted ha seleccionado un pasaje que quiere estudiar. Si no lo ha hecho, búsquelo ahora. Escoja uno de los que haya resultado edificante para su vida. Ármese además de una libreta de notas. ¿Lo hizo? Ahora acérquese al texto. Usted hace una primera lectura de la totalidad de los versículos o versículo que haya escogido. Formúlese a continuación el siguiente interrogante: ¿Cuáles son las ideas principales de éste pasaje?

Si no ha captado lo suficiente, mi sugerencia es que vuelva a leer el texto. Le ayudará muchísimo porque su grado de comprensión aumentará. Tome las notas que considere oportunas. Las ideas que exprese por escrito deben ser cortas; le facilitará más adelante, recordar y tener un panorama claro de lo que está leyendo.

¿Lo hizo? Pues bien, ahora hágase otra pregunta, igualmente relevante: ¿Cuáles son los personajes que intervienen en el pasaje?
Identifíquelos. Anote sus nombres. A un lado de cada personaje, trate de escribir cuatro aspectos que son muy importantes:


a.    Sus errores b.    Sus aciertos.

c.    Sus debilidades. d. Sus fortalezas

Recuerde que todo personaje en la historia bíblica aportó o quizá fue protagónico en los hechos que se relatan. Si están allí relacionados, es porque contribuyeron en algo a la historia –positiva o negativamente--.

Otras preguntas que le ayudarán en el proceso de exploración bíblica son las siguientes: ¿Cuáles son los lugares geográficos descritos en el pasaje bíblico? Si le es posible, ubique en un mapa del Antiguo o Nuevo Testamento—dependiendo del caso—el lugar del que están hablando.

También pregúntese: ¿Cuáles son los términos que le llaman la atención? Las palabras son muy importantes en la Biblia. Si no le quedan claros, tómese el trabajo de buscarlos en un diccionario. También ayuda que tenga a mano otras versiones de la Biblia en las que pueda consultar el pasaje que está estudiando.

2. Comprensión del texto: Comprender un texto bíblico a veces no resulta fácil en una primera lectura. Recuerde que el contexto religioso, cultural, político y económico de muchos acontecimientos descritos en las Escrituras es distinto a lo que tenemos hoy. Con ese propósito, me remito a recomendarle varias lecturas del pasaje—dos o tres están bien--, e igualmente tomar anotaciones.

Hacerlo es posible cuando procuramos tres fundamentos: El primero, una lectura cuidadosa, el segundo, un análisis del significado del mensaje, y en tercer lugar, identificar el contexto.

Jamás olvide que no estamos en una maratón de lectura, de ahí que se debe leer despacio, con entendimiento; procurar descubrir qué significaba en su momento ese mensaje y, además, qué estaba ocurriendo. Es allí donde entra el contexto. Por ese motivo, leemos un capítulo antes—o dos, si es necesario—y uno o dos capítulos posteriores al texto que está estudiando.

Hágase, en esta parte del análisis, dos preguntas adicionales que revisten importancia: ¿El mensaje es claro o quizá confuso (en cuyo caso deberá procurar saber más de lo que se estaba viviendo en ese momento entre los destinatarios del mensaje)? Y el segundo interrogante: ¿El mensaje implicaba cambios profundos en la vida, pensamiento y acciones de los destinatarios finales?

Por favor, tenga en cuenta que estamos procurando llegar más al fondo. No quedarnos en la lectura primaria, sino profundizar. En caso que sea necesaria una tercera lectura del pasaje, por favor hágala.

Trate de ser objetivo en la lectura, y no subjetivo. En otras palabras, tratar de encontrar el mensaje tal como se envió y no aplicar el mensaje a su conveniencia.

3. Aplicación: Hemos dado dos pasos muy importantes, y llegamos al tercero, al menos en esta ocasión. Se trata de la aplicación. Ningún mensaje se escribió por improvisación, y más cuando se trata de la Palabra de Dios.

Ese texto bíblico significó algo para los destinatarios finales—en su época--, pero también tiene una significación especial para nosotros hoy, y más en su caso particular.

Sobre esta base, le invito a que se formule los siguientes interrogantes conforme avanza en la lectura del pasaje:

 a.    ¿Cómo se aplica este pasaje bíblico en mi tiempo, y en mi vida?
 b.    ¿Es importante este pasaje bíblico sólo a nivel histórica
 c.    ¿Qué ilustración nos ofrece para nuestra vida cotidiana
 d.    ¿Tiene alguna enseñanza en particular?
 e.    ¿Aplica a nosotros alguna verdad Escritural que hemos venido pasando por?
 f. ¿Contiene un mandamiento divino que es vinculante.

Tenga presente que leer la Biblia debe producir en nosotros una reacción. No es leerla por leerla, por mero conocimiento. El fundamento es que la Escritura ayude en nuestro proceso de transformación personal y espiritual.

Lección 3: disponernos para investigar la biblia

Hace algún tiempo escuché la historia de una mujer de avanza edad que, en un pueblo perdido de Centroamérica, no perdía servicio en la Iglesia. ¡No sabía leer pero prestaba mucha atención cuando leían la Biblia! Literalmente, a sus 74 años, memorizaba cada pasaje.

Hacia el atardecer del domingo, aprovechando que muchas personas iban al parque, llevaba su vieja Biblia. Se acercaba a cualquier parroquiano y le pedía el favor de buscar determinado texto. Nadie se negaba, por supuesto. Luego le pedía que leyera el texto en alta voz. Y cuando terminaban de hacerlo, ¡les predicaba el Evangelio de Jesucristo!

Esta humilde señora no tenía limitación alguna, a pesar de que no sabía siquiera deletrear. A su manera, interpretaba las Escrituras, las aplicaba a la cotidianidad… ¡Y predicaba las Buenas Nuevas de Salvación!

No podemos, entonces, entender los impedimentos y barreras que muchas personas levantan cuando de estudiar la Biblia se trata. Es muy sencillo. Es esencial que desde hoy desmitifiquemos la idea de que sólo es para eruditos, personas con alto nivel académico, intelectual, sacerdotes, religiosas, grupos apostólicos, o personas sumamente espirituales. ¡Usted y yo estamos llamados a desarrollar la capacidad de hacer un estudio sistemático de lo que nos enseña el libro Sagrado para poder enseñarlo a otras personas.

Depender de dios al acercarnos al texto bíblico

Hemos visto hasta el monumento tres grandes fundamentos: la lectura inicial del pasaje bíblico (información), el descubrir lo que enseña (Interpretación o tambiénobservación) y la manera como podemos asimilar cada principio en nuestra cotidianidad (Aplicación)

Cuando lo hacemos, es decir, estudiamos la Biblia, lo hacemos con reverencia, de ahí que es esencial que pidamos a Dios que nos conceda sabiduría (Santiago 1:5). Recuerde que aproximarnos a Su Palabra no nos traerá confusión, porque Dios nos guiará en los pasos apropiados. Él es un Dios de orden, no de confusión (Cf. 1 Corintios 14:33)

En ese orden de ideas, la disciplina que debemos asumir diariamente si deseamos ser buenos estudiantes de la Biblia, tiene dos pilares: el primero, oración, y el segundo: estudio sistemático de las Escrituras.

Recuerde que el primer beneficiado será usted, porque la enseñanza traerá transformación a su vida. La Palabra de Dios permanece para siempre (1 Pedro 1:25)

¿Por qué razón? Porque cuando comprendemos lo que nos dice el Padre celestial en el texto, y lo aplicamos a nuestra existencia, estamos preparados para transmitir esos principios a otras personas.

SUGERENCIAS ÚTILES PARA COMENZAR

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Recuerde tener siempre a mano:

1. Una o varias versiones de la Biblia
2. Leer cuidadosamente los títulos o encabezados de los pasajes bíblicos (Le orientarán sobre lo que trata el texto).

3. Lea las notas de referencia que le conducen a otro texto bíblico, porque le permitirá ampliar el conocimiento sobre algún tema, especialmente si se trata de pasajes paralelos.

4. Lea con detenimiento las notas marginales, que generalmente son comentarios que hacen algunos eruditos sobre el pasaje que está leyendo.

5. Si tiene la forma de hacerlo, consulte mapas y cuando haya referencia a algún sitio geográfico en especial, búsquelo. Generalmente los hallará al final de la Biblia.

CARACTERÍSTICAS DE UN ESTUDIANTE DE LA BIBLIA

Además de la oración y desarrollar un estudio sistemático de las Escrituras, todo estudiante de la Biblia debe observar al menos siete características que comparto con usted:

Disposición para aprender: Si en nosotros hay auto suficiencia o quizá prejuicios, tenemos de entrada una enorme dificultad para ser un buen estudiante bíblico. Recuerde: la Biblia es la Palabra de Dios y es necesario que estemos dispuestos a ser enseñados por Él (Esdras 7:10; Cf. Mateo 5:6)

Disposición de encontrar lo que dios desea decirnos: No se trata de un libro cualquiera. La Biblia es un texto maravilloso en el que siempre aprenderemos algo nuevo de parte del Señor, quien nos habla a través de ella (Cf. Efesios 3:4)


Disposición para ser transformados por la palabra: Cuando nos acercamos a la Biblia, aprendemos principios que—si los llevamos a nuestra vida--, nos traerán cambio y crecimiento personal y espiritual--. (2 Timoteo 3:16)

Aprender para poder enseñar a otros: A menos que nos dispongamos para Dios, para ser enseñados por Su Palabra, no podríamos enseñar a otros. Humildad para aprender, disposición para transferir a otros esos conocimientos, ese trato del Señor (2 Timoteo 2:15; Cf. 1 Pedro 3:15; Lucas 8:15)


Disposición para investigar: Si bien es cierto, la Biblia se interpreta así misma, es necesario que dispongamos nuestro corazón para inquirir y seguir buscando, tal como hicieron los cristianos de Berea, en el primer siglo (Hechos 17:11)

Disposición para librarnos de prejuicios: Quizá creemos que la Biblia es para fanáticos, religiosos, personas que se conforman con un versículo y se dejan lavar elcerebro. ¡Tremendo error! Siempre debemos observar humildad al leerla, dispuestos a encontrar algo nuevo, aprender y respetar las Escrituras porque provienen de Dios mismo (1 Tesalonicenses 2:13)


Depender de dios para cambiar: No conozco a la primera persona que haya abierto su corazón al obrar de Dios a través de las enseñanzas de la Palabra, que no haya cambiado. Simplemente dispusieron su corazón al inquirir sobre las Escrituras, y dejaron que Dios tratara sus vidas. Los resultados, sin duda, son maravillosos--. (Santiago 1:22)

TRES RECOMENDACIONES FINALES

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Para terminar la Lección me permito formularle tres recomendaciones de suma importancia:

Lea despacio y con sumo cuidado. Leer superficialmente no nos lleva a otra cosa que a los equívocos, a conclusiones erradas. Por eso, además de armarse de paciencia y perseverancia, tome una libre de anotaciones y apunte los aspectos relevantes de los estudios que vaya haciendo.

Use el entendimiento. No podemos desechar la lógica, porque con frecuencia leemos y leemos y no encontramos sentido a la lectura. Por ese motivo, si dispuso su corazón para estudiar la Biblia, es para adentrarse en ese proceso, y no leer por leer, para llenar un vacío.


3. Comprenda las diferencias inter-culturaes. Las personas a las que se dirigió inicialmente el mensaje tenían un marco cultural, religioso, económico y social distinto al nuestro. Ese simple hecho debe llevarnos a tratar de entender qué quería decir el autor, cómo recibieron los destinatarios el mensaje y—ahora sí—de qué manera aplica a nuestro tiempo.

Lección 4: la importancia del contexto del pasaje bíblico que estudiaremos

Entrar a disfrutar el mensaje de las Escrituras para nuestro tiempo, toma forma cuando al estudiar un pasaje o un versículo, trabajamos a partir del contexto en el que se encuentra ubicado. Quizá se preguntará: ¿Qué relevancia tiene? Mucha, porque dependiendo del contexto amplio o del contexto específico en el que se encuentre la porción Escritural, podemos aprender muchísimo más de lo que salta a primera vista.
Recuerde que en general contexto es lo que se encuentra antes y después del pasaje que estamos estudiando. El texto que hayamos escogido tiene un contexto específico, es decir, es como si fuera un bloque o ladrillo de una pared. No podríamos sacarlo de buenas a primeras, es necesario ver lo que hay alrededor.

Ahora, el pasaje que estudiaremos—que podría ser un versículo únicamente—se encuentra inmerso en un contexto amplio, es decir, rodeado por capítulos que hallamos antes y también después.

Pero algo más, el pasaje que nos proponemos estudiar, se encuentra rodeado por un contexto panorámico, que podemos descubrir cuando tenemos en cuenta el libro en el que está el texto objeto del análisis.

¿Comprende ahora, de manera sencilla, que no es asunto de escoger un conjunto de versículos y comenzar a sacar conclusiones? Es necesario mirar los tres contextos en los cuales está ubicado: el contexto panorámico, el contexto amplio y el contexto específico.

Una vez hemos realizado el trabajo de aplicar los tres principios, es decir los tres tipos de contextos, podemos comenzar a marcar los detalles del pasaje que hayamos escogido para estudiar.

1. Tenga en cuenta la variedad literaria: Dado que la Biblia en su conjunto fue escrita en un período de por lo menos 1.500 años por 40 escritores—ubicados geográficamente en espacios distintos y en la mayoría de los casos en épocas diferentes—, es apenas natural que hay diversidad en la forma de escribir, en algunos facilidad y en otros dificultad para expresarse.
Recuerde también que algunos tuvieron formación académica mientras que otros fueron empíricos.

Unos autores acudieron a la expresión poética, otros a la forma singular de la profecía, otros se centraban en la prosa sencilla, otros fueron muy parcos al escribir o hubo quienes conocían sobre a legislación de su época, y por tanto, enfatizaron en ese punto específico.

2. Diferentes enfoques de los autores: Como periodista profesional, y cuando laboraba secularmente cubriendo noticias, informaba muchas veces con un enfoque muy distinto del que lo hacía el colega de otro periódico. Los elementos esenciales no variaban en la noticia, pero sí la forma de suministrar la información. Dependía de muchos factores, entre ellos, del estado anímico, de la premura que se tenía de llevar los textos a impresión, del tamaño de página que tenía a disposición, entre otros.

Ahora piense en los autores de los libros bíblicos. Su perspectiva frente a un hecho era muy particular y así lo redactaron en su momento. El eje central que es Dios siempre estuvo presente, pero cada uno se expresó de acuerdo con su contexto.

3. Diferentes circunstancias: Lo que vivió Moisés es bien distinto que lo experimentado por Samuel, y a su vez lo que ellos vivieron, es diametralmente opuesto a las circunstancias en medio de las cuales se desenvolvieron Isaías o Jeremías.

Cada uno de ellos escribió influido por condiciones politicas, sociales, culturales, religiosas y hasta económicas muy particulares que se reflejan en cada línea que plasmaron sobre los pergaminos, papiros o material utilizado. Ese hecho nos debe llevar a ser muy cuidadosos al escudriñar un pasaje para estudiarlo, porque se deben tener en cuenta las diferencias circunstanciales.

4. Destinatarios finales: El libro del Apocalipsis tenía unos destinatarios muy distintos a la carta de los Hebreos y a su vez, estos dos escritos, tenían lectores finales diferentes que quienes leyeron el Pentateuco, o primeros cinco libros de la Biblia escritos—según la tradición—por Moisés.

5. Tenga en cuenta las referencias cruzadas: Generalmente sobre las márgenes de la Biblia encontramos referencias a otros textos, que coinciden o dicen lo mismo. Al estudiar un pasaje en medio de su contexto, debemos tener estas referencias muy en cuenta, y en lo posible, ir a buscarlas.

Otra herramienta de ayuda son los pasajes paralelos. Nos ayudarán a ver relatos que en esencia tienen el mismo objetivo, pero muchas veces, enfoques distintos. Es esencial que nos tomemos el trabajo de hacer la investigación de un pasaje de manera cuidadosa.

PUNTOS CLAVE PARA ESTUDIAR EL CONTEXTO

Cuando ya estamos, libreta de apuntes en mano, dispuestos a sacar la mayor información de un pasaje, debemos tener en cuenta los siguientes puntos clave:

1.    El Autor. Tome tiempo para investigar en un Comentario o Diccionario Bíblico, quién fue el autor del libro que usted está leyendo. Procure adentrarse en las condiciones que vivió, así es que lea todo lo que tengan que decirle del escritor.

2.    Fecha. Investigue cuándo se escribió el libro, y de ser posible, averigüe qué circunstancias políticas, sociales, culturales y económicas prevalecía en el momento.


3.    Historia. Al leer el libro, en medio del cual se encuentra inmerso el pasaje que usted estudia, por favor pregúntese: ¿Cuándo y cómo ocurrieron los hechos?¿Qué circunstancias históricas reinaban en el momento?¿Por qué motivo se escribió el libro?

4.    Forma literaria. Trate de determinar si se trata de profecía, prosa sencilla, poesías, si hay figuras o símbolos y todo cuanto más pueda sobre el pasaje que está leyendo.


5.    Lugar. Determine a qué ubicación específica se está refiriendo o cuáles sitios menciona. Si le queda fácil, utilice mapas para encontrar los lugares mencionados. Puede acudir a su propia Biblia. En la última parte, generalmente hay buenos mapas.

6.    Propósito del libro. Trate de ubicarse en los zapatos del autor. ¿Qué buscaba al escribir el pasaje, el capítulo o el libro en su conjunto? Adentrarse en esta dimensión, le ayudará a tener una mayor comprensión del texto.


7.    Destinatarios. Una lectura detenida del texto, le permitirá identificar a quiénes estaba dirigido. Es muy útil hacerlo.

8.    Mensaje o tema central. Todo libro, capítulo o pasaje en particular, tiene un mensaje o tema central. Como se está ayudando con una libreta de notas, trate de identificar cuál es el eje principal. Comprobará cómo le ayuda este ejercicio.

9.    Bosquejo. Cuando elaboramos nosotros mismos un bosquejo, separando los textos por bloques temáticos, logramos tener un panorama mucho más claro de lo que aborda el autor. Una forma sencilla de hacerlo, es decir, de articular un bosquejo, es mirando la estructura de los diferentes textos. Tenga en cuenta si un capítulo tiene varios temas. Sepárelos. Eso le ayudará a tener una perspectiva amplia y más clara. Y así sucesivamente con el resto del libro. Puede que al comienzo considere que no es fácil, pero con el paso del tiempo le resultará muy práctico y sencillo hacerlo.



Lección 5: una visión panorámica: los bosquejos de libros y porciones de la biblia

Una pregunta que se formulan muchas personas cuando comienzan a caminar en la maravillosa experiencia de estudiar la Biblia, es: ¿Por qué debemos elaborar bosquejos de libros y porciones de la Escritura?

Permítame responderle con una gráfica mental. ¿Qué hace usted cuando desea ver toda la ciudad en su extensión? Subir hasta el último piso de un edificio puede ayudar; sin embargo, la visión que tendrá será muy limitada. El horizonte no será amplio.

¿Qué hacemos en tales casos? Subimos a un montículo o montaña cercanos. Entonces tenemos una visión panorámica que nos ayuda a determinar dónde quedan los lugares emblemáticos como alcaldía o ayuntamiento, parque principal, biblioteca, escenarios deportivos e incluso, la extensión de los sectores o barrios.
Es lo mismo que ocurre cuando leemos al menos dos veces un libro de la Biblia con el propósito de identificar su contenido. Lo que obtenemos es una visión panorámica. Logramos determinar varios aspectos como:

Tema principal del libro:

                           A. Sub temas
                           B. Temas puntuales o particulares


Esta visión panorámica aplica para todo un libro o conjunto de capítulos, pero también, aplica a un capítulo o conjunto de versículos en particular. En este caso le llamamos panorama del pasaje o del capítulo.

Cuando elaboramos un estudio del libro y comenzamos a particularizar segmentos de texto, es decir, irnos hacia los capítulos, estamos moviéndonos de lo macro a lo micro. Nos vamos acercando al conjunto de versículos que deseamos estudiar.


Como verá, tanto la visión panorámica del libro como la visión específica nos ayudan enormemente porque nos hacemos a una idea clara del contexto.

Articulo 


Es de vital  importancia conocer la  biblioteca más completa del mundo como lo es las sagradas escrituras las cuales para la fe judía, cristiana es donde está expuestos los verdaderos misterios de su fe; la biblia está compuesta por 73 libros, los cuales están  divididos en antiguo y nuevo testamentos; en el antiguo testamentos encontramos los cinco libros de la ley o pentateuco: Gn, Ex, Lv, Nm, Dt; además de los libros históricos: Jos, Jc, Rut, 1 – 2 R, 1 – 2 S, 1- 2 M,  1- 2 cro, Jdt, Est, Tob, Esd, Neh, además de los libros sapiensales: Sal, Ct, Lm, Jb, Pr, Qo, Sb, Si; y por último en este primer grupo los libros de los profetas: Is,Jr, Ba, Ez, Dn, Os, Jl, Am, Ab, Jon, Mi, Na, Ha, So, Ag, Za, Ml; con estos libros contamos en el antiguo testamento.

Por consiguiente el nuevo testamento fueron los libros escritos después de la pasión, muerte, resurrección y ascensión a los cielos de cristo  muchos años mas tarde, en este grupo contamos con los siguientes, lo santos Evangelios: Mt, Mc, Lc,Jn; además del libro histórico: Hch; por consiguiente de las cartas paulinas: Rm, 1 -2 Co, Ga, Ef, Flp, Col, 1 – 2 Ts, 1 – 2  Tm, Tt, Flm, Hb;  seguidamente de las cartas católicas: Hb, St, 1- 2 P, 1- 2- 3 Jn, Judas; y por últimos del libros profético: Apocalipsis.

Son estos los libros que contiene la sagrada escritura, basándonos en nuestra cuando leemos o interpretamos el antiguo o el nuevo testamento vemos con las inspiración divina se ve reflejada en estos libros, para nosotros hombres de fe, pero la preocupación actualmente es cuanto estamos pasando las generación actuales frentes a estos libros tan importante o si las escrituras en las nuevas generación tiene algún impacto o por el contrario no se le da la importancia adecuada.

La invitación o la única forma con la cual los jóvenes y las personas que quieren y puedan dedicar el tiempo necesario para leerlas o interpretarlas debe ser mediante la oración para que el señor nos aumente la fe, porque la escrituras solamente se puede leer e interpretar mediante ojos de fe ; primero que todo debemos estar seguro que es inspiración de Dios a los escritores sagrado y que lo contenido en cada uno de ella debe tener la interpretación adecuada al contexto en el cual fue escrito.

Porque por el pecado que nos rodea día a día podremos llegar a malinterpretar las sagradas escrituras y llevarnos a perder la fe y el respeto que podamos tener por los libros sagrados, o por el contrario llevarnos a cualquier otra denominación cristiana que interpreta las sagradas escrituras sin utilizar el método auténtico de la hermenéutica.


La biblia para muchas persona es espíritu y vida, pero para alcanzar esa vida de que todo cristiana anhela debe tener una cualidades grandiosas, mediante la oración la interpretación correcta o el método adecuado de leerla, además de siempre pedir la inspiración del espíritu santo es este medio el que me lleva a esclarecer palabras confusas o palabras o actos que para la sociedad actual pueden ser no muy del agrado.

Por consiguiente para poder llegar al interpretación correcta de la sagrada escritura debo tener primero un poco de conocimiento histórico de los contextos culturales sociales y económicos del lugar donde fue escrito el texto, además de considera como si fuera la razón de este estudio la hermenéutica, si no depronto ir muy cerca de ella pero con ojos de fe, además tener una claridad de términos o palabras que el significante para nosotros puede ser totalmente diferente a la del contexto del libro que vallamos a interpretar.

Fueron estos mensajes lo que nos quiso escribir el autor sagrado mostrar una cultura específica, pero lo más importante mostrar el mensaje de Dios, el cual se tuvo que utilizar hombre para poderlo transmitir, pues todo texto de la biblia está inmersa en un contexto como lo decía anteriormente y es el propio texto quien traje un mensaje claro, pero llevado con una buen hermenéutica contextual.

Por tal razón de los contexto en los cuales están escritos la biblia, es que para muchas personas la biblia se nos vuelve confusa y aburridora, y es ahí donde esta el gran erro de cada uno de nosotros no vemos si no el texto y no lo llevamos a la interpretación y a la utilización de los tiempos actuales , sabiendo que es mediante esos texto que encontramos una comunicación o contacto directo con el mensaje de Dios para nosotros hoy y para las generación pasadas y actuales.

De modo que la iglesia católica y especialmente la iglesia del espinal debe poner un interés mucho más a la interpretación de las sagradas escrituras. Nuestra Diócesis de el Espinal, cuenta con la animación bíblica pastoral la cual se encuentra dirigida por el presbítero Juan Carlos Rojas Bustamente, La invitación es a tener una buena participación y aprovechar de los estudios es de vital importancia no dejemos ir la salvación, la comunicación clara con el señor y sobre todo llevar todos sus mandatos a nuestra cotidiano vivir.

Para finalizar, es que cada uno tenga su motivación por la interpretación clara de la biblia, sin que tengamos que presentar obstáculos de fe, pues ya que todos tenemos entornos cultural, religioso o político, que se pueden ver totalmente afectados por el mensaje o el lenguaje escrito en la sagrada escritura, pero si conseguimos un análisis escritural generalmente adoptado al metodo sistemático  podremos ver muy claramente no lo que nosotros queramos si no la voz del señor y pastor de Dios y podremos comunicar a nuestro entorno lo cerca y sencillo que es poder tener al señor.


viernes, 9 de junio de 2017

Hermenéutica del lenguaje

HERMENÉUTICA DEL LENGUAJE

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Todos los fenómenos del entendimiento, del comprender y el malentender, que forman el objeto de la llamada manifiestan una forma de aparecer lingüística. No sólo el procedimiento interhumano de entendimiento, sino que el proceso del comprender mismo representa también un acontecer lingüístico cuando se dirige hacia un objeto extralingüístico o escucha la voz en sordina de las letras escritas, un acontecer lingüístico de la misma índole de la conversación del alma consigo misma, tal y como caracterizó Platón la esencia del pensamiento. Gadamer reconocía que esas afirmaciones eran exigentes y, hasta cierto punto, desafiantes. Este escrito trata de explicarlas.

 Lo primero que había que considerar (y para eso hay que seguir a la inversa el curso expositivo de Verdad y método) es en qué descansa la conexión entre comprensión y lenguaje que plantea Gadamer. Respecto a esa conexión se encuentran en dicha obra numerosas alusiones, por ejemplo: “la comprensión tiene una relación fundamental con la lingüisticidad”; “el comprender está vinculado al lenguaje”; “hay conexión esencial entre lingüisticidad y comprensión”; “el lenguaje es el medio universal en que se realiza el comprender mismo”. Así, a distancia matizada de Heidegger, Gadamer parece devolver la atención al fenómeno del lenguaje, retoma la sensibilidad para el lenguaje que había mostrado la hermenéutica romántica. Sin embargo, el concepto de lingüisticidad plantea una toma de posición ontológica de una radicalidad, no sólo incompatible con las concepciones del lenguaje nacidas de aquella sensibilidad, sino a la que ni siquiera el propio arranque de la línea argumental de Verdad y método hace del todo justicia.

Lo indicado con esa palabra no es simplemente que el objeto primordial de la experiencia hermenéutica, la tradición en su conjunto, tenga carácter lingüístico, esto es, se dé bajo la forma de un acceder-a-lenguaje que se ofrece a la interpretación. Esto es más bien una consecuencia de la lingüisticidad. El alcance de ese concepto no se reduce a la afirmación de que la comprensión, además de otras cosas, se dé también en el lenguaje y como lenguaje (incluso cuando lo que hay es un gesto, una imagen o una planta). Gadamer piensa lo lingüístico en clave onto-existencial. Comprensión y lenguaje no pueden reducirse a “un hecho que pueda investigarse empíricamente”, ambos “no son sólo un hecho, sino que abarcan todo lo que puede llegar a ser objeto”. La dirección hacia la que se orienta el concepto de lingüisticidad no es el problema de la delimitación del campo hermenéutico, sino que responde a la pregunta por lo que constituye el ser-hombre. 

No se trata de caracterizar a los objetos que se comprenden o que pueden acceder a la comprensión. Gadamer nos plantea la conexión entre comprensión y lenguaje como una tesis de rango ontológico, no sólo y específicamente hermenéutico; o, mejor, como fundamento de la unidad entre hermenéutica y ontología. De ahí el título “Lenguaje como horizonte de una ontología hermenéutica”. Gadamer escribe en Verdad y método: “La relación esencial entre lingüisticidad y comprensión se muestra en que la esencia de la tradición sea existir en medio del lenguaje, de modo que el objeto preferente de la interpretación es de naturaleza lingüística”.

La conexión esencia de comprender y lingüisticidad”, aludida por Gadamer se funda en su interpretación de la noción heideggeriana de ser. En el artículo de 1991 “La hermenéutica y la escuela de Dilthey” resume esa interpretación con las palabras siguientes: No alude precisamente a un ente, tampoco a lo auténtico o a lo divino, sino que es más bien como un acaecer, un abrir el espacio en el que la hermenéutica –sin fundamentación final- se convierte en el nuevo universal. Ese espacio es la dimensión del lenguaje. El lenguaje sería en ese sentido lo que constituye el “da” de nuestro dasein, el claro (Lichtung) que abre el acaecer del ser para nuestra existencia como seres dentro de un mundo. Gadamer piensa la estructura existencial ser-en-el-mundo lingüísticamente. Mundo y lenguaje, o mundo-lenguaje, son lo abierto por el acaecer del ser en el que se da la humanidad de nuestra existencia. Lingüisticidad es lo que caracteriza al mundo y al ser de nuestro da-sein.

 A través de ese concepto se piensa el “da” en el que somos y que nos constituye como lingüístico, un mundo-lenguaje. En Verdad y Método escribe Gadamer: El lenguaje no es sólo una de las disposiciones que le corresponden al hombre que está en el mundo, sino que sobre esa disposición descansa, y en ella se expone, el que los hombres tengan mundo en general. El mundo es para el hombre como mundo ahí de un modo que no existe para ningún otro ser vivo. Esa existencia del mundo está constituida lingüísticamente. El lenguaje no afirma ninguna existencia frente al mundo que accede con él al lenguaje. No sólo es mundo el mundo en cuanto accede al lenguaje: El lenguaje tiene su ser auténtico sólo en que en él se expone el mundo.

La humanidad originaria del lenguaje significa, por tanto, a la vez, la lingüisticidad originaria del ser-en-el-mundo. La tesis expuesta en ese pasaje sobre la lingüisticidad de nuestra experiencia del mundo constituye, como afirmaba anteriormente, una contribución original y diferenciada de Gadamer a la filosofía hermenéutica. En el texto se muestra palpablemente la familiaridad con el respecto al lugar que Ser y tiempo concede al “habla” (Rede). Gadamer sitúa mundo y lenguaje en un mismo nivel ontológico, y mantiene constantemente esa continuidad entre ambos, lo que implica a la vez la irreductibilidad de uno al otro.  En el lenguaje se expone el mundo mismo. 

La experiencia lingüística del mundo es la lingüisticidad de nuestra experiencia del mundo es previa frente a todo lo que es conocido y aludido como ente. La referencia fundamental de lenguaje y mundo no significa, por tanto, que el mundo se convierta en objeto del lenguaje. Lo que es objeto de conocimiento y el enunciado está más bien siempre ya englobado en el horizonte del mundo del lenguaje. La lingüisticidad de la experiencia humana de mundo no quiere decir como tal la objetivación del mundo. La afirmación ontológica de la lingüisticidad, de la interconexión entre mundo y lenguaje, y también el que ambas cosas se encuentren al mismo nivel y ninguna absorba y agote a la otra, estos son puntos fundamentales de la hermenéutica de Gadamer. El mundo es articulado y aparece lingüísticamente, pero eso no implica que sea algo “relativo” respecto al lenguaje. Mundo no es simplemente objeto del lenguaje.

El acento que pone en este aspecto se debe a la necesidad de evitar la mala interpretación instrumental de la lingüisticidad como una afirmación de la disponibilidad del mundo. La interpretación del lenguaje como un instrumento se sustenta, según Gadamer, en la falsa representación de que los hombres encuentran primero el mundo frente a sí, y, a partir de un estado carente de palabras, echa mano de la herramienta del habla para entenderse entre sí acerca de aquél. Sin embargo, escribe Gadamer, “hablar no significa en modo alguno hacer calculable y disponible”. A la inversa: es más bien el horizonte mundano abierto lingüísticamente lo que hace posible todo comportamiento objetivador. 

Los juicios y enunciados que exponen nuestro conocimiento de los objetos serían una parte de la multiplicidad del comportamiento lingüístico, y una parte que permanece integrada en el todo de nuestra experiencia vital. El aspecto “absoluto” del mundo respecto al lenguaje se debe, escribe Gadamer, a que “en cuanto el todo abarcante que es, nunca se da [completamente] en la experiencia”. Empero, el momento “absoluto” del mundo tampoco supone que el lenguaje sea simplemente algo así como un medio de comunicación o un orden simbólico en el que los hombres somos socializados y dentro del que tenemos que vivir.

Gadamer escribe: En todo saber de nosotros mismos, y en todo saber del mundo, estamos ya siempre envueltos por el lenguaje que es el nuestro propio. Crecemos, aprendemos a conocer el mundo, aprendemos a conocer a los otros hombres y, finalmente a nosotros mismos, en tanto aprendemos a hablar. Aprender a hablar no es ser introducidos en el uso de una herramienta, ya presente, para la caracterización del mundo que nos es ya familiar y conocido, sino adquirir la familiaridad y conocimiento del mundo mismo y de cómo él nos sale al paso”. Ser-hombre vendría a significar, por tanto, tener lenguaje y tener mundo, donde ese “tener” significa algo bien diferente de “disponer de” o “dominar”. Y esa condición fundamental implicaría a su vez el ser-unos-con-otros como determinante del ser-hombre. Como se indicaba en el pasaje que acabo de citar, el lenguaje que nos sustenta es en cada caso la lengua propia, aquella que aprendemos a hablar y, al hacerlo, ganamos la familiaridad con lo que nos sale al paso.

Nuestro tener mundo se realiza como pertenencia a una comunidad vital articulada por un lenguaje común. Así, escribe Gadamer: El mundo es el suelo común, por nadie hollado y por todos reconocido, que vincula a todos los que hablan unos con otros. Todas las formas de la comunidad humana de vida son formas de comunidad lingüística, más aún: ellas forman lenguaje. Pues el lenguaje es, por su esencia, el lenguaje de la conversación. Él mismo se forma por vez primera su realidad por medio de la realización del entendimiento. Por eso no es un mero medio para el entendimiento. El concepto de lingüisticidad nos lleva, pues, al pensamiento del mundo como un proceso vital común que se realiza en la forma del entendimiento lingüístico. 

El mundo en el que somos es un mundo de vida lingüístico común. Lo dicho conduce a la representación del ser-común, de la existencia en comunidades, como un contenido implicado en el concepto de lingüisticidad. Una característica fundamental de la ontología hermenéutica de Gadamer consiste, precisamente, en la interpretación lingüística del ser-con heideggeriano, del ser-unos-con-otros. En su artículo: “Patria y lengua”, escribe lo siguiente: Lenguaje no es las palabras que poseemos y administramos libremente. Es un dar y un tomar en el que se forma lenguaje. Hablar tiene su sentido en la realización y sólo puede ser donde uno se aproxima al otro para asegurar la comunidad del experimentar. Este pasaje resume su peculiar interpretación lingüística de la estructura del ser-con indicada por la analítica existencial. En la época de la hermenéutica de la facticidad, Heidegger distinguía los tres ámbitos siguientes de la experiencia mundana: el mundo circundante (medio), el mundo-con (los otros) y el mundo de Sí mismo. Sin embargo, en su discurso no se encuentra ni una jerarquización clara de esos tres ámbitos ni una explicación de su relación mutua.

Ese ser-con dialógico no puede ser entendido ya sólo desde la estructura del ser lanzado, como si el otro (los otros que nos interpelan y con los que hacemos el lenguaje que nos hace) fuera sólo una cosa más entre las que nos salen al paso en nuestra experiencia del mundo. No hay Sí mismo alguno que no deba constituirse por mediación de la interpelación de los Otros. La forma en que el lenguaje hace presente al otro en el mundo no es la de una presencia frente a la que nos veamos lanzados como frente a un obstáculo, sino que constituye un ser-unos-con-otros.

IMPORTANCIA DE LA HERMENÉUTICA EN NUESTROS TIEMPOS

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El vigoroso movimiento hermenéutico, que se perfila en la aurora del tercer milenio como una de las más importantes tendencias del pensamiento filosófico, atribuye al representante del romanticismo alemán, Friedrich Schleiermacher (1768-1834), la paternidad de la sistematización y la consiguiente autonomización de la moderna disciplina que se presenta como arte de la comprensión. A decir verdad, es desde autores que precedieron a Schleiermacher que el planteamiento filosófico de la hermenéutica tiene como centro de gravedad no el aspecto técnico-metódico del problema, sino el de disciplina epistemológica que indaga sobre las condiciones de posibilidad del acto de la comprensión. De hecho, como tal la palabra hermenéutica data del siglo XVII y da ya título a obras que se escriben en la época: Institutiones hermeneuticae sacrae, cuyo contenido es la exposición de los métodos de la correcta interpretación de la Sagrada Escritura.

Conviene asentar que es precisamente en el siglo XVIII que se impone la distinción entre el vocablo hermenéutica y el término afín exégesis, que por mucho tiempo se tomaron como intercambiables (explicación, interpretación), criterio que hasta fecha muy reciente gozó de generalizada aceptación: exégesis es el acto mismo de interpretar y hermenéutica es la teoría de la interpretación. En la hora actual sigue en pie la distinción entre exégesis y hermenéutica, únicamente se ha modificado la connotación asignada a las mismas: “Hoy se prefiere llamar ‘exégesis’, a aquel análisis del texto bíblico destinado a descubrir lo que quería decir el autor a sus contemporáneos, y ‘hermenéutica’ a lo que el mismo texto nos dice a nosotros en un contexto distinto y en un lenguaje comprensible al hombre moderno”. El texto citado encierra tal importancia al revelar el impacto en el campo bíblico del planteamiento filosófico de la hermenéutica.


DEL RIESGO PERMANENTE DEL MALENTENDIDO AL ARTE DE LA RECTA COMPRENSIÓN



Pues bien, aunque en el intento de establecer lo pensado mediante el decir que lo expresa el texto reserva lugar privilegiado al lenguaje escrito, Schleiermacher extiende el cometido de la hermenéutica al terreno más frecuente del diálogo en el que el hablante atribuye un sentido particular a las palabras que contienen el mensaje dirigido al oyente. De cara a la palabra hablada, la comunicación verbal de la escritura presenta la enorme desventaja de no satisfacer el requisito implícito en el acto de la conversación que, apelando al procedimiento de preguntas y respuestas sostenidas con el interlocutor contemporáneo, promueve la interpretación directa. El sello dialógico de la hermenéutica revela la íntima conexión de pensamiento y lenguaje en términos de razón en el lenguaje que apunta a la compleja mediación de este último entre la razón y el sentimiento, pero, sobre todo, a la falta de correspondencia (causada por la interferencia de la subjetividad) del lenguaje con el pensamiento. 

Es preciso siempre tener presente que el emisor al comunicar el mensaje debe ejercer una capacidad singular al hablar y escribir, de suerte que los destinatarios comprendan lo que de él oyen o leen. Sin embargo, dado que las palabras ostentan multiplicidad de significados, con frecuencia las personas que manejan los mismos vocablos entienden ideas completamente distintas. Circunstancia que induce a los interlocutores resolver el equívoco acudiendo a la aclaración del término en juego desde el contexto determinado de su uso. Muchas veses se convierte en ideal inalcanzable, toda vez que aun cuando el esfuerzo parece compensado por el éxito, el resultado más bien es incompleto, traduciéndose, en el mejor de los casos, en estímulo para reiniciar con tesón el trabajo de comprender algo, sin disponer jamás de la certeza de haberlo entendido plenamente. Piénsese, por lo pronto, en los coloquios familiares de la cotidianidad en los que, a despecho de coincidir muchas veces el signo y el significa, en otra cantidad no menor de casos experimentan la ruptura de la relación inmediata de la expresión con lo expresado. 

Por mencionar unos pocos hechos que ilustran lo que se quiere explicar acerca de los niveles de inefable densidad que puede llegar a conocer la palabra alteridad humana, indiquemos la situación embarazosa del que con frustración contempla cómo otra persona es incapaz de entender lo que le quiere decir o el estado de confusión del que no acierta a salir el sujeto que ha recibido un paliza, luego de gesticular una señal que interpretada de forma suplicante en su propia cultura se toma como insulto en la extraña que en ese instante visita. Ni que decir del que finge aceptación o complacencia por la información que se le brinda pero que para sí mismo sospecha que le estén engañando. Dicho lo cual, la realidad viviente que el dinamismo de la lengua entraña, demanda el tratamiento de un proceso sujeto a la búsqueda sin término de la interpretación sobre el significado del que un discurso es portador. Sea de ello lo que fuere, la finura inherente al arte de la explicación de un producto que es creación del espíritu humano remite de continuo inevitablemente al arte de la comprensión del referido proceso que lo ha creado.

Evidentemente, los escollos que separan al emisor del receptor en la comprensión del mensaje ensanchan abismalmente las grietas al agregar a la distancia psicológico-lingüística de la comunicación oral que intercambian hablantes contemporáneos, la histórica de una cultura y época tan diversas que debe sortear el lector al abordar un texto con el fin de descifrar los signos escritos ahí vertidos. Cabe recalcar, no obstante, que el lenguaje escrito de un texto representa nada más un segmento de las diversas formas de expresión que adopta la naturaleza esencialmente abierta de la estructura interpretativa del existir humano.

Schleiermacher dirige el ingenio de sus talentosas facultades a las condiciones comunes, generales, universales de la vida del intérprete, desde las cuales queda en franquía para unificar la tarea de la comprensión de textos que se dispersa en el laberinto de obras disímiles con arreglo al marco literario (clasicismo grecolatino), exegético (libros sagrados), teológico y jurídico en el que se inscriben, igual que de las más dispares reglas que aplican.



DOCTRINA   DE LA  CONGENIALIDAD 

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Para Schleiermacher la comprensión es una operación mental mediante la cual el lector-intérprete procura determinar la intención, lo que se quiere decir, a través de lo expresado por el autor en el lenguaje. De esta suerte, el intérprete se remonta desde el plano gramatical (semántico-sintáctico) hasta el nivel de las ideas. Gracias a este procedimiento el lector tiene acceso a la intuición original que inspiró al autor a escribir un libro. En el proceso referido, entretanto, se ha producido el fenómeno de la congenialidad (Kongenialitätslehre), por el que el intérprete, alcanzando la identificación psicológica con el autor, derivado de la totalidad del contexto sentimental de vida que funde espíritus afines, capta con la inmediatez de la intuición, el sentido del pensamiento contenido en cada expresión.

Ahora bien, es el Infinito, el Epíritu, el Absoluto, la Naturaleza (fuerza divina y vida creadora) lo que inconscientemente dirige el proceso creador de los individuos de genio. En este orden de ideas, Schleiermacher decía del filósofo Baruch de Spinoza que “el sublime Espíritu del mundo lo penetraba, el Infinito era su principio y su fin, el Universo era su único y eterno amor. Con santa inocencia y con profunda humildad él se reflejaba en el mundo eterno y consideraba que también él era el espejo más amable del mismo.


En definitiva, el ars intelligendi o ars interpretandi, en el que la hermenéutica consiste, hunde sus raíces en la dialéctica como práctica del entendimiento recíproco, por medio del cual, en diálogo con el autor, el intérprete procura evitar el error, la falsa interpretación y alcanzar más bien el genuino sentido del texto. Dos, pues, son los momentos que constituyen el ejercicio de la comprensión. En primer lugar, el gramatical-filológico (recibe también el nombre de comparativo), con el que el intérprete-lector reconstruye el pensamiento, la intención, la intuición, la situación en un orden inverso al del autor que compone un libro, a saber, de los signos al pensamiento y no viceversa. En su virtud, el intérprete lector, como ya se asentó más arriba, parte de los elementos semánticos, sintácticos que garantizan el carácter objetivo de la comprensión, puesto que emplea formas comunes a toda cultura y, por tanto, existen independientemente del autor. “El comparativo, afirma nuestro autor, coloca primero al que hay que entender como algo general y encuentra después lo peculiar en cuanto es comparado con lo otro bajo lo mismo general comprendido. Lo primero es la fuerza femenina en el conocimiento del hombre, lo segundo la masculina”. Por lo demás, estos aspectos semánticos son de índole negativa en el sentido que circunscribe su cometido a determinar la mal comprensión que proviene del uso erróneo de los términos. 

El otro momento del comprender es el psicológico llamado también adivinatorio que une al lector con el autor por medio de la congenialidad o de la empatía (Einfühlung). Es lo que afirma claramente Schleiermacher en un paso de Hermeneutik: “El método adivinatorio es aquél en que el hombre se transforma en otra persona para poder aferrar directamente su individualidad”. Por cierto que, a diferencia del aspecto comparativo, el adivinatorio es subjetivo, orientado como está a penetrar en la individualidad y a participar de la genialidad del escritor. Por otra parte, el elemento adivinatorio es positivo por cuanto logra asir el pensamiento que genera en la estructura lógico-gramatical del discurso. Los dos momentos de la comprensión son complementarios y presentan la unidad de una estructura circular en la que la primacía corresponde al aspecto adivinatorio, en razón de que éste, al anticipar proyectivamente una precomprensión, guía el momento comparativo que, a su vez y en reciprocidad, amplía y profundiza, confirma y justifica al anterior por la refundición diferenciadora de una multiplicidad de datos aislados. 

En palabras de Schleiermacher, “dos métodos, el adivinatorio y el comparativo, los cuales, sin embargo, tal como uno retro alude al otro, no pueden ser separados entre sí”. El círculo hermenéutico contiene, por tanto, la relación entre lo singular de la individualidad del intérprete y el todo formado por los signos comunes que entretejen la universalidad del discurso, o bien lo especial de la individualidad del lector y lo general del fenómeno de la comprensión. “Por todas partes, indica Schleiermacher, que el saber perfecto está en este círculo aparente: que cada cosa particular sólo puede ser entendida a partir de lo general cuya parte es, y viceversa”.

Articulo 


Es innegable el gran aporte que ha dado la hermenéutica del lenguaje en el aspecto tan importante de la comunicación para el ser humano, de modo que es muy importante saberlo utilizar en cualquier parte de nuestro proceso vocacional, es esto lo que nos ayuda a interpretar el llamado de Dios; de modo que si tenemos una buena interpretación de nuestro contorno podremos ser unos muy buenos sacerdotes para el crecimiento del reino de Dios en el nuevo milenio.

Sabemos que todos los fenómenos de  la mala interpretación y el poco comprender que tenemos desde el comienza de nuestra formación; todo estos procesos en nuestra vida parce formar una área muy conocida llamada “ lingüística”  que es el estudio científico de nuestra estructura de lenguaje natural;  mediante esta estructura es que  nos podemos comunicar o conocer entre nosotros.

Para poder tener una buena comprensión  debemos tener una estrecha relación con la linguisticidad, pues son estar característica y el lenguaje que es el medio universal  que nos lleva a comprender  el mismo de cada quien, el por qué y el para que surgen de las cosas de modo que para poder comprender algo debemos tener un buen lenguaje, porque si vamos a comunicar necesitamos que el receptor reciba una buena comprensión y si vamos a recibir alguna información  la persona debe tener una buena comunicación  para que podamos comprender el mensaje claro.

Actualmente en nuestras parroquias las personas cuando participan de una eucaristía o un grupo parroquial, se nos aburren por la mala comunicación o interpretación que le damos; sacerdotes, religiosas o laicos comprometidos, al momentos de trasmitir un mensaje de la sagrada escritura o de cualquier estilos  podemos dar un significado totalmente diferente al que las personas puede recibir y se pueden llevar una mala imagen de la iglesia o de los mensaje transmitidos por ella. 

De modo que la invitación es que la comprensión y lenguaje no puede reducirse solamente a un hecho sino, que nos debe llevar al objeto real y desde que ese objeto real sea bien explicado al receptor podremos tener una triangulo semiótico bien estructurado en cualquier actividad que vallamos a transmitir, de modo que la invitación es para que nuestras casa de formación sacerdotales, o desde nuestros colegios nuestros docentes comiencen a transmitir un mensaje bien estructurado mediante la buena comunicación y la explicación del mismo.  

Nuestro mundo filosófico que se ha caracterizado por comprender y preguntarse el porqué de las cosas, da un aporte de totalmente importancia en el lenguaje,; es el caso del filósofo Gadamer  nos dice que  la comprensión y lenguaje tiene una estrecha conexión  que suele parecer un rango ontológico y no solo específicamente hermenéutico, pues esta rama de la metafísica la que se pregunta  lo que hay, e  intenta dar una respuesta clara del mismo modo la hermenéutica realiza el mismo resultado pero mediante la verdadera comprensión, está muy claro como seriamos de ricos en conocimientos los seres humanos si aprovecháramos y  manejáramos claro mediante el objeto real que son nuestra preguntas en el cotidiano  tendríamos o ya hubiéramos resulto inmensidades de inquietudes que nos rodean.

De modo que esta conexión que hace Gadamer se la da el título al “lenguaje como horizonte ontológico de la hermenéutica”, y está muy claro es esa comprensión la que nos lleva mediante el lenguaje a tener una buen horizonte del significante de las cosas es mediante este medio es que los seres humanos pueden tener una visión del mundo en general  por que mediante el signo se nos puede transmitir a cada persona ya está en el significado que le da cada hombre o mujer en el lugar donde se encuentre, esto nos deja claro como el horizonte del lenguaje es tan grande y ricos en conocimientos.   

Esta clara que el lenguaje entonces tiene un ser autentico que es el expone cada persona en el mundo, pero hay que dejar claro que el lenguaje puede ser mediante  el habla , la escritura o los signos; este problema de linguisticidad se ve muy claro en la escritura que poseemos las nuevas generación es de muy mala calidad, hoy en día nos hemos inventado una nueva forma de escribir por la falta de  mala comprensión que podemos adquirir o por la facilidad de querer escribir lo más rápido posible, esto problema se ve muy reflejado en las redes sociales.

 Por consiguiente si la hermenéutica data del siglo XVII y cuyo objetivo es la interpretación de las sagradas escrituras el sacerdote actual puede hacer una buen interpretación mediante las redes sociales y así dejar clara y bien comprendido el mensaje de Dios; las redes sociales deberían tener un mejor manejo de vocabulario y la iglesia brindar con mucha más intensidad curso de interpretación de las sagradas escrituras, mediante las redes sociales.

La hermenéutica y la exegesis tiene mucha a fin es llevar a las explicación clara y  la interpretación con un significado claro, es la exegesis el acto mismo de interpretar y la hermenéutica es la teoría de la interpretación, de modo que la iglesia debe llevar a sus pastores a este camino y a sus feligreses igualmente, para que no se dejen convencer por doctrinas llamativas y con mala interpretación.

Que es el gran problema de la sociedad actual, por la mala interpretación que se le han dado a los textos sagrados, es que hemos perdido la fe verdadera, de la iglesia de Jesucristo  que durante siglos y siglos ha interpretado el mensaje de Dios  y la ha comunicado a sus feligreses como es; pero como muchas personas no han sabido interpretar y han perdido su fe; la iglesia debe comenzar a formar pastores con un claro enfoque hermenéutico o si no seguiremos perdiendo feligreses por la mala interpretación que se le dan a nuestros actos religiosos.


Para finalizar el sellos dialógico de la hermenéutica es revelar la intimida conexión del pensamiento y nuestro lenguaje, pues es mediante el pensamiento  es el resultado que damos para transmitir, pero en la sociedad actual el gran problema es la correspondencia que se le da por la falta de comprensión la invitación para todos nosotros es poder dar un manejo completo a las herramientas que se nos han puesto para poder tener un lenguaje más claro.